Monte Saint Michel


Para empezar mi blog elegí este lugar de ensueño, el cual llegó a mi conocimiento siendo adolescente a través de un libro que se llamaba Lugares Asombrosos.

No parecía ser cierto. Un castillo, una fortaleza medieval, que se aislaba cuando la marea subía. Cómo lo construyeron, por qué ahi?

Me propuse conocerlo algún día. Y así fue. Y lo admiré. Y lo visité de día y de noche. Y lloré.

En Francia, en la bahía que lleva su nombre, lugar de mareas que convierten en pocas horas al monte en un islote, nos deslumbra con su imponente presencia.

Patrimonio de la Humanidad desde 1979, se ubica en el noroeste, en la región de Normandia.

Pero qué es en realidad el Monte Saint Michele?

Es una pequeña isla rocosa que debe su nombre a la Abadía consagrada al culto del arcángel San Miguel.

Los origenes de la Abadía son entre el siglo VIII y IX. Durante 8 siglos los benedictinos continuaron construyendo. Se convirtió en una prisión en el reinado de Luis XVI, y se encerraron en calabozos durante la Revolución Francesa a los opositores. En 1860 se ordenó el cierre definitivo de la prisión. En 1922 se reanudaron las peregrinaciones de culto. Hoy en día viven allí 2 comunidades de monjas y monjes que celebran misas y se dedican a la meditación. La población total es de poco mas de 30 personas.

Alcanzar la puerta de esta maravilla medieval, puede ser caminando o a traves de unos transportes que en forma gratuita nos dejan a unos 4 minutos.

Ingresando por su calle central, se observan las casas típicas medievales convertidas hoy en restaurantes, ventas de souvenirs, pastelerías y hoteles.

Llegar a la Abadía presupone caminar su suelo pedregoso, sus 3 plantas, cruzarse en caso de tener suerte con algunos monjes cubiertos en su totalidad con sus capuchas, haciendo aún mas místico todo el trayecto.

Son horas de recorrer sus pasillos, de visitar sus criptas, sus claustros. A no olvidar que es una ciudad, no solo una abadía, lo que lo transforma en un laberinto.

En el recorrido se pueden visitar distintas salas. En alguna de ellas vemos como se vivía.

Llegamos a las columnas que conforman el patio interior del monasterio

Vamos llegando a la Abadía

Se nos presenta así

En lo mas alto, las vistas nos permiten aventurar el aislamiento.

El regreso propone mas encantos

Tenemos que volver. Por suerte pudimos ingresar al atardecer y nuevamente por la mañana. 

Como no podía faltar un souvenir

La despedida 

Como llegué y donde me hospedé

Recorriendo en auto de alquiler, es que luego de pasar por Brujas y antes de llegar a Paris, planifiqué pasar una noche en el Monte Saint Michele, ya que el viaje , de unos casi 600 km, nos llevaría mas de 6 horas. En el camino visitamos las Playas del Desembarco de Normandía, Omaha, recordadas por ser escenario del Día D en la segunda guerra mundial, lo cual será tema de otro blog.

Se puede llegar también en tren, con el TGV, partiendo de Paris-Montparnasse, mas un autobús.

Hay varios hoteles en el Monte mismo, mas caros y que no suelen funcionar todo el año. Seguramente tendrán un encanto mayor. Elegí hospedarme en “La Relais Du Roy”. Se encuentra ubicado frente al transporte publico que lleva hasta el Monte, es muy confortable, tiene un excelente restaurante y parking, pero tiene un solo defecto, aceptable por los 88 euros que nos costó la habitación doble: solo escaleras.

Recomendaciones

Verificar las mareas.

Los hoteles tienen los horarios, pero hay días en los que la visita se hace imposible. Esto se puede saber con anterioridad en la página oficial de turismo del Monte Saint Michel.

Cerrado los días 1 de Enero, 1 de Mayo y 25 de Diciembre.

Horarios: de 9 a 19 de mayo a agosto y de 9.30 a 18 de septiembre a abril. Se permite el ingreso hasta una hora antes del cierre. (No alcanza una hora para recorrerlo)

En marea muy alta se corta el acceso.

El precio de la entrada es de 10 €.

Categorías: Lugares

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